¡Hola de nuevo! Después de unos meses sin aparecer por el Blog y por las redes sociales, puedo decir que ¡ya estoy aquí!
Si tienes curiosidad por saber dónde he estado este tiempo, hoy te cuento un poco en este post 🙂

Bueno, empezaré diciendo que en realidad nunca me fui. Continué trabajando en mi proyecto personal creando nuevos contenidos, ampliando mis servicios y diseñando nuevas ideas que espero poder compartir pronto contigo.

Por otra parte, he estado gestionando las redes sociales de algunas farmacias y escribiendo artículos sobre dermo y salud para ellas.

Y además, he vuelto a la oficina de farmacia. Han sido sólo unos meses, pues surgió como una oportunidad con la que no contaba, pero que he disfrutado mucho.

Todo esto en el contexto de una pandemia mundial que sin duda nos ha afectado a todos. En mi caso y por mis circunstancias particulares (como algunos ya sabéis, el verano pasado me mudé a Kuwait) me ha impedido mantener la motivación y el ritmo de trabajo que me habría gustado.

Por eso decidí darme un respiro en lo referente a las redes sociales. Aunque considero que las herramientas digitales de las que disponemos en la actualidad pueden ser muy valiosas a la hora de dar a conocer nuestro trabajo, también creo que requieren una gran dedicación. Y yo soy de las de “hazlo bien o no lo hagas”, así que si no iba a poder estar al 100% con vosotros, ¿qué sentido tenía?

Pequeños cambios

Bueno, después de esta breve explicación, te cuento lo importante 👇

Empecé Zaidaderm con un propósito: concienciar sobre la importancia de mantener una piel sana. Y sobre esta base, creé mi servicio de asesorías personalizadas, en las que te enseño a detectar las necesidades de tu piel y a cuidarla con los productos adecuados.

Pero el mundo de la cosmética y la dermofarmacia está en constante evolución. Continuamente aparecen en el mercado nuevos productos y nuevas marcas.

Y por otro lado está la accesibilidad a todo tipo de información en la red, la cual puede resultar abrumadora o incluso perjudicial si no sabemos filtrarla o interpretarla correctamente.

El resultado es un aumento en el consumo de productos de skincare, la mayoría de las veces injustificado y con pocas probabilidades de éxito.

Nace entonces un nuevo objetivo para mí: ya no quiero enseñarte sólo a cuidar tu piel, sino a hacerlo con la cantidad mínima de productos. La simpleza y el minimalismo también tienen cabida en este terreno y te aseguro que no necesitas tener el baño lleno de cosméticos para tener una piel bonita.

Rutinas sencillas, asequibles, fáciles de seguir; en definitiva, que se conviertan en parte de tu día a día. Eso es lo que quiero conseguir con Zaidaderm. ¿Me acompañas?

P.D: Quédate por aquí, seguiré contándote más en proximas entradas 🙂