¿Piel grasa? ¿Piel seca? ¿Piel mixta? ¿Cuántas veces te han preguntado cuál es tu tipo de piel?

Lo primero que debes saber es que tu piel no va a estar clasificada en una de estas categorías de manera permanente. La piel va cambiando sus necesidades a lo largo del tiempo debido a múltiples factores: la edad, estación del año, localización geográfica, estilo de vida…

Así, se puede dar el caso de que tu rutina para una piel “normal” sea insuficiente si por ejemplo viajas a una zona muy calurosa y con escasa humedad. Ante esta situación, la función barrera de tu piel se verá probablemente alterada debido al cambio climático y tendrás que proporcionarle activos típicos para una piel “seca”.

Tipos de piel atendiendo a sus necesidades

Piel normal

Este término es relativo, y se establece en base a otros tipo de piel (seca y grasa). Denominaremos piel normal aquella que presenta un equilibrio entre la hidratación y la producción de sebo.

Piel seca

Aquella que es incapaz de producir sebo o que la cantidad del mismo es insuficiente para realizar su función protectora. No debemos confundir una piel seca con una deshidratada, que es la que carece de agua suficiente en la epidermis.

Piel grasa

Produce más cantidad de sebo de lo normal y presenta una deficiente renovación celular, de manera que las células muertas de la capa superior de la epidermis no se desprenden al ritmo adecuado.

Piel mixta

Presenta zonas características de una piel seca y zonas características de una grasa. Es el “tipo de piel” más común.

La piel sensible no es un tipo de piel, es un estado de la piel en el que se produce una reacción exagerada a diferentes estímulos como pueden ser el frío, el calor, la contaminación, los productos cosméticos…

Piel normal

Cómo identificar una piel normal

Presenta las siguientes características:

  • Color uniforme
  • Suave y lisa al tacto
  • Sin imperfecciones
  • Poros poco visibles
  • Bien vascularizada
  • Buena elasticidad

Suele tener una buena adaptabilidad a factores externos, como son la temperatura y la humedad. No sufren sensibilidad a las agresiones diarias.

Tratamientos para una piel normal

Las pieles normales también necesitan cuidados para seguir manteniéndose en perfectas condiciones.

Limpieza por la mañana y por la noche para eliminar cualquier residuo o impureza. Permitirá también que el tratamiento aplicado después penetre mejor y haga su máximo efecto.

Hidratación para evitar que la epidermis se seque con el tiempo y protección solar.

Exfoliación semanal con productos no agresivos.

Piel seca

Causas de una piel seca

Las causas de una piel seca se deben tanto a factores exógenos (externos) como endógenos (internos), que actúan generando un desequilibrio en la composición del manto hidrolipídico. Esto provoca que la piel no pueda ejercer correctamente su función barrera, lo que favorece la deshidratación.

Factores exógenos:

  • Factores ambientales: temperaturas extremas, viento, humedad, radiación solar, cambios de estación, contaminación…
  • Productos de cuidado: utilizar los inadecuados puede producir efectos desfavorables para la piel.
  • Hábitos y estilo de vida: limpieza en exceso, duchas con agua caliente, exposición solar sin protección, fumar…
  • Medicamentos: algunos tratamientos presentan como efecto secundario sequedad (retinoides, antineoplásicos, antirretrovirales…).
  • Ciertas patologías producen como efecto secundario sequedad (enfermedad renal, hipotiroidismo, linfoma…).

Factores endógenos:

  • Cambios hormonales. Ciertas situaciones como el embarazo o la menopausia, pueden producir sequedad de la piel.
  • Edad. A medida que envejecemos el metabolismo de las células dérmicas se hace más lento, la función barrera se debilita y la epidermis pierde agua con más facilidad. También se aprecia una disminución en la producción de las glándulas sebáceas y sudoríparas.
  • Alimentación. Una dieta equilibrada y rica en alimentos que contengan agua será imprescindible para mantener un buen grado de hidratación. Además, alimentos ricos en vitaminas antioxidantes ayudan a reparar la piel.
  • Genética: existe un componente genético que determina el grado de humectación de la piel.

Cómo identificar una piel seca

Presenta las siguientes características:

  • Tirantez
  • Tacto áspero
  • Falta de elasticidad y flexibilidad
  • Descamación
  • En casos extremos se pueden llegar a producir grietas

Propensa a sufrir sensibilidad e irritación.

Tratamientos para una piel seca

Limpieza suave que elimine las impurezas pero sin arrastrar los lípidos que forman parte de la epidermis y no resecar todavía más la piel. Secar sin frotar.
Uso de jabones que no contengan detergentes (syndet); y leches y lociones limpiadoras con activos humectantes o emolientes.


La hidratación de las capas superficiales y la reparación de la función barrera son los objetivos principales.
Emplear productos que eviten la evaporación de agua y la retengan en la epidermis, y productos nutritivos que permitan restaurar la película hidro-lipídica.
Bálsamos, cremas o lociones con ceramidas, colesterol, aceites, urea…
Mascarillas semanales que aporten un extra de hidratación
Protector solar. En pieles secas la agresión producida por la radiación solar agrava todavía más la sequedad y deshidratación.

Piel grasa

Causas de una piel grasa

El manto hidrolipídico que protege nuestra piel está formado por sudor y sebo.

Las pieles grasa presentan una producción excesiva de este sebo por parte de las glándulas sebáceas y además su composición es diferente a la normal.

Por otra parte, también se produce una hiperqueratinización (engrosamiento del estrato córneo y desprendimiento inadecuado de los corneocitos), lo que provoca la obstrucción del folículo y que el sebo se libere al exterior.

Como consecuencia de todo esto se originan los comedones o “espinillas”.

Las causas y los factores que contribuyen a padecer una piel grasa son:

  • Hormonales. Las glándulas sebáceas son especialmente sensibles a las hormonas. Aunque la aparición de espinillas puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en adolescentes.
  • Bacterias. El sebo es un caldo de cultivo ideal para las bacterias. Las pieles con hipersecreción sebácea tendrán muchas más posibilidades de que se multipliquen dentro del folículo.
  • Genética, que marca la tendencia a padecer o no este tipo de piel.
  • Dieta rica en azúcares empeora la situación.
  • Empleo de maquillaje y productos para el cuidado de la piel que sean comedogénicos.
  • Estrés.
  • Contaminación.

Cómo identificar una piel grasa

Presenta las siguientes características:

  • Poros dilatados
  • Aspecto graso y brillante
  • Textura irregular
  • Propensa a los “puntos negros” (poros obstruidos)
  • Rojeces e imperfecciones

Tratamientos para una piel grasa

Una buena rutina de cuidado puede ser muy eficaz si se realiza de la forma adecuada y con constancia.

La limpieza es fundamental, para eliminar las impurezas e impedir que el sebo se acumule en la superficie de la piel.
Se deben emplear cosméticos no comedogénicos, que no tengan una elevada detergencia y que no aporten grasa. Jabones sintéticos y geles hidroalcohólicos son una buena opción.

La hidratación es otro de los pasos imprescindibles. Es aconsejable el uso de cosméticos que aumenten el grado de hidratación de la piel pero sin aportar lípidos.
Las formas farmacéuticas más adecuadas son geles o cremas ligeras matificantes que ayuden a eliminar los brillos.
Protección solar. Todas las pieles deben protegerse del sol, pero las pieles grasas con tendencia acneica deben cuidar este aspecto al máximo con el fin de evitar manchas y empeoramiento del acné.
Emplear fotoprotectores oil free con texturas ligeras y no comedogénicos.

Exfoliación que ayude a eliminar las células muertas y la suciedad acumulada en los poros.

Piel mixta

Causas de una piel mixta

Las pieles mixtas suelen presentar zonas secas (mejillas y sien) y zonas grasas (nariz, frente y barbilla).
Las causas son una déficit de producción de sebo en las zonas secas y una hipersecreción en la tan famosa zona “T”.

Cómo identificar una piel mixta

Presenta simultáneamente características de pieles secas y grasas según la zona:

  • Poros dilatados
  • Piel con aspecto brillante
  • Sensación de tirantez y aspereza
  • Descamación

Tratamientos para una piel mixta

Las pieles mixtas requieren especial atención y un tratamiento específico para cada zona.

Limpieza, hidratación, exfoliación y protección solar adecuados, teniendo en cuenta no aportar grasa a la zona T y evitando la pérdida de agua en las zonas más secas.

El tratamiento de las pieles mixtas supone todo un reto:

  • Zonas grasas o zona T : limpieza en profundidad para eliminar con productos suaves y específicos para el cuidado de pieles grasas. Hidratación con cosméticos no comedogénicos y matificantes. Exfoliación semanal de esta zona.
  • Zonas secas: limpieza suave. Hidratacion y nutrición con texturas más ricas que combatan la deshidratación y ayuden a reparar la superficie de la epidermis.

La importancia de seleccionar los productos adecuados

Para establecer una rutina de cuidado facial es imprescindible conocer el estado en el que se encuentra la piel, el cual está íntimamente ligado a una serie de factores como son la edad, el clima, la alimentación, el estilo de vida…

Estos factores no son constantes a lo largo de nuestra vida. Por eso las necesidades de la piel irán variando y en consecuencia deberemos ir adaptando y modificando nuestra rutina.

Para averiguar tu tipo de piel, puedes empezar por hacerte las siguientes preguntas:

¿Cuántos años tienes?

¿Tu cara presenta brillos? ¿En zonas concretas o en su totalidad?

¿Cómo es tu piel al tacto? Suave y lisa, áspera, con textura irregular…

¿Sueles tener granos? ¿Puntos negros?

¿Tu piel tiende a sufrir irritación o sensibilidad?

¿Qué cantidad de agua bebes durante el día?

¿Abusas de alimentos azucarados?

¿Estás expuest@ a cambios bruscos de temperatura en tu día a día?

¿Abusas del aire acondicionado o de la calefacción?

Contéstalas y si quieres comparte tus conclusiones en comentarios 🙂

Y tú, ¿sigues un cuidado específico para tu tipo de piel?

¡Ahora es tu turno!

Según las preguntas anteriores, ¿qué problemas deberías centrarte en resolver?

¿Adaptas tu rutina según las necesidades de tu piel?

Bibliografía

https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-piel-grasa-acneica-13092626

https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-cuidado-facial-X0213932410879510